Improvisar no es saber escalas. Motivo, desarrollo, tensión y reposo, escuchar y responder. Sirve en cualquier estilo. 250 horas online.
DURACIÓN
250 Horas
MÓDULOS
10 Módulos
MODALIDAD
Online
NIVEL
Curso
PRECIO
610 €
SOBRE EL PROGRAMA
Construir un solo a partir de un motivo y su desarrollo, en vez de encadenar frases sueltas sin relación.
Variar una idea de muchas formas distintas, que es la herramienta que más rápido llena un solo con sentido.
Administrar la tensión y el reposo a lo largo de la improvisación para que tenga recorrido y no sea plana.
Usar el silencio como material, entendiendo que un hueco bien puesto vale más que cuatro compases llenos.
Escuchar lo que tocan los demás y responderles, que es lo que convierte un solo en una conversación.
Salir del bloqueo con recursos concretos cuando no se te ocurre nada, en lugar de repetir lo de siempre.
Transcribir para incorporar vocabulario ajeno y transformarlo en material propio y reconocible.
Entregar diez improvisaciones grabadas sobre contextos distintos, analizadas una a una por escrito.
Un proceso claro y sin complicaciones pensado para que te concentres en lo que importa: tocar. En cuatro pasos sencillos pasas de la primera consulta a tu primer solo construido con método.
COMPETENCIAS
Cada barra refleja el nivel de dominio real que alcanzarás. Habilidades concretas, niveles honestos.
ASESORAMIENTO PERSONALIZADO
Elegir tu formación en improvisación es una decisión importante y no tienes que tomarla solo. Un asesor especializado del área te orienta sin compromiso, resuelve tus dudas sobre el programa, el nivel que mejor encaja contigo y las salidas profesionales, y te ayuda a trazar el camino que tiene sentido para tu momento. Escríbenos y da el primer paso hacia tu carrera en la música.
Trabaja el proceso y no el material, así que lo que aprendes sirve igual en rock, en blues, en jazz o en pop.
Email: admision@iseim.com
Aprendes de guitarristas que improvisan en directo cada semana en estilos distintos, no de un manual de escalas.
Estudias a tu ritmo, desde donde quieras y sin horarios fijos. Tú marcas el calendario y encajas las horas donde puedas.
Cada módulo deja improvisaciones grabadas y analizadas. Sales con diez solos tuyos documentados, no con apuntes.
Terminas con diez improvisaciones grabadas sobre contextos distintos, que demuestran criterio y versatilidad.
METODOLOGÍA
PERFIL DEL ALUMNO
El curso está pensado para quien conoce el material y no sabe qué hacer con él. No se necesitan conocimientos previos de jazz.
Conoces modos, arpegios y posiciones, y aun así tus solos suenan a ejercicio recorrido. El problema no es el material: es que falta método para construir.
Improvisas y acabas tocando las mismas cuatro frases en todos los temas, que es el techo más frecuente y el más difícil de detectar solo.
Te quedas en blanco cuando te toca el solo y acabas rellenando. Hay recursos concretos para salir de ahí y se pueden entrenar como cualquier otro.
Tocas rock, pop, blues o funk y quieres improvisar con criterio. El proceso es el mismo en todos ellos y cambia solo el vocabulario que usas.
Saber improvisar con criterio es lo que te hace útil en cualquier formación. Al terminar estarás preparado.
Asumes los solos dentro de un grupo y respondes de ese momento del tema. Es el papel que más expuesto está en un concierto, y la diferencia entre resolverlo con discurso o con relleno se nota desde la primera fila.
Tocas en contextos donde no hay nada ensayado y todo se decide en el momento. Improvisar con criterio es exactamente lo que te permite participar con cualquiera y que te vuelvan a invitar.
Los productores te llaman para que aportes ideas y no solo para ejecutar lo que está escrito. Es el encargo mejor pagado dentro de la sesión, porque lo que se compra es criterio además de ejecución.
Trabajas en formatos donde hay espacio para la respuesta y la variación noche tras noche. Es lo que mantiene vivo un repertorio en gira y lo que distingue a un músico de un reproductor de partes.
Generas material original a partir de lo que improvisas y lo conviertes en temas. Es la forma más natural de componer para un instrumentista y alimenta cualquier proyecto propio de forma constante.
Enseñas el proceso a otros músicos, que es una demanda muy frecuente y muy mal cubierta. La mayoría de los profesores enseña escalas, así que explicar la construcción permite diferenciarse con claridad.
PREGUNTAS FRECUENTES
Reunimos las preguntas que más nos hacen quienes están valorando matricularse. Si te queda alguna duda sin responder, escríbenos y un asesor te ayuda sin compromiso.
Hacer sonar la música. La facultad de Interpretación y Voz agrupa las áreas que van de la técnica al escenario: canto, cuerda, tecla, percusión, viento y trabajo en grupo. Explora cada área y encuentra tu programa.